Un momento de la entrevista al magistradoMíriam: Para conocerle un poco mejor, ¿cómo se definiría en dos palabras?
Joaquín Ángel de Domingo: Pues, yo creo que soy una persona normal e independiente. Serían las dos palabras.

Kiara: ¿Le influyó algún acontecimiento de su infancia o adolescencia para colaborar en este proyecto?
J A: Bueno, para colaborar concretamente en este proyecto, no. Yo soy juez de vocación; mi padre era juez, mi abuelo era juez y en ese sentido, sí. Pero para este proyecto, que es muy nuevo en Murcia, la razón esencial es que creo profundamente en él y yo creo que si el día de mañana, nuestra sociedad tiene que ser mejor que la actual, debe ser a partir de ahora.

M: Si no hubiese podido estudiar derecho, ¿qué carrera le hubiera gustado realizar?
JA: Probablemente Bellas Artes, pero nunca me planteé otra cosa. Desde luego, algo de letras. Soy muy negado para las ciencias. (Risas)

K: ¿Qué le hizo descubrir que su vocación era dedicarse a la justicia?
JA: Pues el ver papeles desde pequeño en mi casa y el creer que dar a cada uno lo suyo tiene su recompensa. Es verdad que a veces el que duerme mal e intranquilo es el propio juez, pero cuando estás convencido de que has dado a cada uno lo que le corresponde, es una gran satisfacción.

M: ¿Su trabajo le proporciona gran satisfacción?
JA: Sí, sobre todo cuando las cosas están claras, cuando están dudosas, a veces, no duermes bien hasta que no das con la clave. Pero cuando aciertas realmente, te das cuenta de que ha servido para algo.

Un momento de la entrevista al magistrado

K: ¿Qué mejoraría usted de su trabajo?
JA: La lentitud. Yo creo que la justicia en España es muy lenta y es mucho más interesante que fuera más rápida sin perder seguridad.

M: ¿Cuándo cree que la justicia deja de ser objetiva?
JA: Cuando entra la política, quiero decir, nosotros decimos que cuando la política entra en el despacho de un juez, la justicia "salta por la ventana".

K: ¿Qué piensa sobre la situación actual de España?
JA: Bueno, hay un problema muy importante de falta de trabajo, nada distinto al resto de los países de la Comunidad Europea, pero el gran problema ahora mismo de España, al igual que en otras épocas fue el terrorismo, que afortunadamente ya ha desaparecido, en gran parte, ahora mismo el gran problema de España es el desempleo.

M: ¿Qué cambios haría para mejorar dicha situación?
JA: Pues yo no soy economista, pero creo que lo que habría que hacer es más solidaridad entre todos y es un disparate que haya gente que gane tantísimo dinero y que otros ganen tan poco. Que haya personas con una indemnización bestial y otros que no puedan ni llegar a mitad de mes. Ese equilibrio de solidaridad entre las personas sería la clave.

K: Para concluir, ¿cree que son necesarias las cárceles para evitar la delincuencia?
JA: Las cárceles son necesarias en todo Estado de derecho, pero el fin de la cárcel y de la pena, no es castigar, no es encerrar a una persona (esa sería la segunda finalidad), sino la primera finalidad es reeducar, reinsertar al delincuente. La cárcel está para decirte: te has equivocado de camino y te voy a enseñar cuál es el camino correcto. En ese sentido si te tienen que encerrar está bien.

K: Pero, ¿se consigue realmente esa reinserción?
JA: A veces; otras veces es verdad que hay delincuentes que son imposibles.

K: Por ejemplo, en el caso de la violencia de género, hay hombres que son encerrados en la cárcel porque han maltratado a su mujer y cuando salen, vuelven a hacerlo.
JA: Claro, eso ha sido un fracaso, al penitenciario no se le ha reeducado. Pero yo te digo que cuando tú has estado cinco años encerrado y tienes que volver a pegar a una mujer, te lo piensas dos veces.

M: Ahora le vamos a hacer una serie de preguntas cortas:
Comida favorita: migas murcianas.
Película favorita: La naranja mecánica.
Libro favorito: Cien años de soledad de García Márquez.
Canción preferida: Cualquiera de los Beatles, como "Michelle".
Actor favorito: Tom Cruise.

Kiara Pérez y Míriam Olmos, 4º ESO –C-

PS: Joaquín Ángel de Domingo es un hombre muy agradable y simpático del que se puede aprender mucho. Fue un placer poder entrevistarle y conocer un poco más sobre su profesión.