Artículo publicado en el suplemento GPS del diario La Verdad el viernes 2 de enero de 2015.

BORJA CRESPO
2 enero 2015

curiosidades1_01-cine-y-matematicas-web

curiosidades1_02-cine-y-matematicasBasada en una historia real, 'The imitation game' retrata las hazañas del matemático, analista y héroe de guerra Alan Turing, encarnado por Benedict Cumberbatch, rostro de moda tras ejercer de villano en Star Trek y demostrar en la recomendable serie británica 'Sherlock' su variedad de registros. Bien dotado para la interpretación, con un atractivo físico diferente, su trayectoria da otro empujón con esta producción nominada a los Globos de Oro en cinco categorías y con pinta de tener un buen hueco en los Oscar. Dirige el noruego Morten Tyldum, nominado al BAFTA por 'Headhunters' y completan el reparto Keira Knightley, Matthew Goode ('Stoker') y Mark Strong ('El topo').
La historia, más que aplaudida por la crítica, se inicia en 1952, cuando la casa de Turing es registrada buscando indicios de delito. El matemático y criptógrafo fue condenado injustamente. Denunciaron a uno de los pioneros de la informática, al hombre que descifró los códigos de la máquina Enigma de los alemanes durante la II Guerra Mundial, salvando miles y miles de vidas humanas.

La historia
La película se rodó en Inglaterra a lo largo de ocho semanas con localizaciones en Londres, Oxfordshire, Buckinghamshire y Dorset, incluyendo una mansión victoriana que en su día fue la casa del escritor y oficial de inteligencia naval Ian Fleming, una antigua base de las fuerzas aéreas, la estación de King's Cross, Sherborne School, donde se educó el joven protagonista, y Bletchley Park, la sede central de decodificación.
Cumberbatch disfrutó con la oportunidad de ponerse en la piel de Turing: «Rodar en Bletchley Park fue extraordinario. Es una parte tan importante de nuestra historia, y de nuestra historia secreta... Hubo momentos en los que pensabas que había algo un tanto fantasmagórico sobre lo que estábamos haciendo». Fue un reto encontrar a la actriz adecuada para interpretar a Joan Clarke, la compañera de Alan, también una brillante matemática, una mujer adelantada a su tiempo.
Apareció Knightley, un rostro con cumplida trayectoria. «Estaba emocionado de que Keira quisiera interpretar a Joan», señala el director. «Trajo tanta energía, pero también vulnerabilidad al personaje. Roba las escenas en las que sale. Es maravillosa y creo que bastante diferente a sus interpretaciones en otras películas de época. Es capaz de interpretar a alguien que es tan habilidoso e inteligente como Turing. Y posee todas las cualidades de las que carece Alan, así que acaba siendo tan importante en su vida. Hay una química muy buena entre ellos».